Etiqueta tus entradas

Tus temas deben estar relacionados a estas categorías o etiquetas:

CONCEPCIÓN, CONSEJOS, EDUCACIÓN, DESARROLLO, FERTILIDAD, INFANCIA, JUEGOS Y JUGUETES, LIBROS PARA PADRES, LIBROS INFANTILES, NOTICIAS, NUTRICIÓN, PARTO, POST-PARTO, RECIÉN NACIDOS, SALUD INFANTIL, DECORACIÓN, PAGINAS WEB INFANTILES, PAGINAS WEB, FOROS RECOMENDADOS PARA PADRES, PROGRAMAS DE TV, COMPARTIENDO UNA ANÉCDOTA ESPECIAL y A DÓNDE PASEAR CON MIS NIÑOS EN CARACAS VENEZUELA (coloca tu ciudad y país)

Como padres, creo que pocas veces nos detenemos a pensar cuánto de nuestros hijos viaja en nosotros y cuánto de nosotros viaja en ellos, sin embargo no por no verlo deja de emerger frente a nuestra mirada sin que apenas nos percatemos de ello.

Con nuestros tres hijos he podido verlo, primero cómo viene emergiendo poco a poco (una frase, una mirada, un gesto desde pequeños) y luego cómo termina emergiendo del modo más inesperado (una actitud frente a la vida, o un modo de concebir al mundo que hasta verlo en ellos nos pudo resultar único en nosotros).

Supongo que esto estará documentado en algún lugar, pero no lo he visto relatado en ningún texto, y es algo que tiene que ver con el modo en que observamos las fases en el crecimiento de los hijos según vamos transitando por ellas. Mis hijos se llevan casi siete años entre si, de modo que mientras uno estaba en una etapa crucial de la niñez (a los siete años), otro vino en camino y cuando la última llegó, la mayor estaba dando el salto de los quince. Y es curioso porque, aunque es de imaginar que las demandas anímicas, emocionales, físicas y psicológicas resulta, sencillamente extraordinario, ver cómo se van desplegando esas diferencias entre ellos, a la par que nuestras similitudes de caracteres y actitudes, y el proceso de aprendizaje que ocurre en nosotros como padres.

Es particularmente enloquecedor (de esas locuras que nos ayudan a crecer, por supuesto), desde atender turnos para "mamá/papá con los hijos" o al revés, de los hijos con sus padres, atender los gustos culinarios, ajustar las tres agendas con las nuestras, negociar las ropas escolares de los dos menores (por fortuna en su colegio no hay mucha formalidad con el uniforme diario), alistar sus tareas escolares (por ahora sólo de dos), hasta buscar mantener el delicado equilibrio en que se convierten algunas tardes cargadas de tareas, asignaciones y pendientes en todos en casa (incluso la más pequeña, que siempre encuentra algo que explorar y mucho que curiosear, desarmar y experimentar). Pero si esto es una locura -hasta- bonita, no deja de ser absolutamente fantástico ver cómo todos hemos crecido y nos hemos dejado crecer en estos últimos cuatro años.

Mi medida es ésa, cuatros años, pues han sido de los más complicados en términos de salud y de situaciones emocionalmente intensas y duras, siendo, además, los tiempos en que hemos venido aprendiendo cosas terribles, seguramente preparándonos para las hermosas que también han llegado. En especial en estos dos últimos años he podido ver a mi segundo hijo evolucionar desde su aislamiento voluntario en videojuegos y televisión durante mis males de parto (que vivimos juntos en casa pues aún no tocaban y yo pensé que serían "otros dolores más"), su temor y resistencia a acercarse a la pequeña durante muchos meses pese a nuestra reducida presión y crítica por ello, hasta el pequeño compañero de juegos en que se ha transformado ahora y lo atento y nervioso que se pone porque a la pequeña Abril pueda pasarle algo. De pequeña él afirmaba que le dama mucho temor poder hacerle daño. Nuestra hermosa nena llegó a su casa rozando el kilo y medio de peso, y verla así de diminuta era para él algo inesperado.

Y es allí donde digo que somos tan ellos como ellos son tan nosotros. Como padres no teníamos otra opción: había que ajustar la familia a esta nueva condición, y atrincherarnos para que el amor fuera la mejor medicina y alimento de la recién bienvenida pequeña.

La mayor viene mostrando a diario (y a veces también inter-diario) su talante muy similar al de las mujeres de mi familia materna. A veces esto se disimula muy bien en compañía de sus amigos siempre que no aparezca alguno de los menores.. entonces se exacerban las condiciones que aunque quizás no sean frecuentes en otros jóvenes, creo que propias de su edad: egocentrismo, atención desmedida, arrogancia y búsqueda de la autosuficiencia. Su entusiasmo, ingenio, creatividad y liderazgo son condiciones que no pasan desapercibidas tampoco y, quizás por ello precisamente, es que terminamos viéndonos reflejados en ellos tanto para lo bueno como para lo malo también.

El curioso, buscador empedernido, "eterno apurado", hacker, protector de "su" gente hasta lo indecible (y pese a no manifestarlo abiertamente), es nuestro segundo hijo. Eternamente curioso, profundamente afectuoso aunque muy poco efusivo y mucho menos pendiente de las normas sociales (lo cual a muchos amigos y familia les desconcierta, todo debe decirse), muy apegado a un abrazo, una linda palabra (aunque a veces no la responda como pudiera esperarse) y un cuento nocturno; consigue dibujar en cualquier trozo de papel cosas tan increibles y necesarias en el mundo como su propia historieta de cómics o las características de su propio videojuego. Es un incesante creador.

El colofón a esta hermosa tarea por develar y aprender en la vida nos llegó, como decía antes, hace casi un par de años de mano de la pequeña Abril. Pienso que así fue porque han sido momentos de tomar la vida a otro ritmo, uno que quizás todavía no hemos terminado de asimilar y asumir del todo (por los tiempos que vamos llevando por las tareas que cada uno tiene como padres y profesionales). Desde su temprana llegada hasta este momento han sido momentos de aprendizajes de nosotros, de ella, momentos de estar juntos y de sentarnos -como ahora hacemos mucho más frecuentemente que antes- a verla cómo minuto con minuto se va desplegando como una hermosa criaturita a quien llevamos y nos lleva en el corazón.

Curiosa ecuación esta que se va formando como familia, en la que cada uno lleva un tanto de los otros y todos somos compañeros de camino en la vida.

Tres es un número mágico

domingo, 4 de abril de 2010 |

Three is a magic number,
Yes it is, it's a magic number.
Somewhere in the ancient, mystic trinity
You get three as a magic number.


Recuerdo que cuando de niña hablaba con mamá sobre la familia, ella me confesaba una y otra vez dos cosas: 1) hubiera preferido tener una familia más grande que la de dos hijos, pero no tanta como la de algunas de mis tías (hasta 9 hijos), pero entendía las preocupaciones legítimas de mi papá (que tenía 16 años más que ella y temía que una pronta despedida le impidiera ver a sus hijos crecer); y 2) ella "sabía" que había sido un error esperar cinco años entre su primer y su segundo hijo.



The past and the present and the future.
Faith and Hope and Charity,
The heart and the brain and the body
Give you three as a magic number.

Cuando yo la escuchaba, iba pensando que, de ser posible, atendería su consejo de no esperar tanto entre un hijo y otro y el de tener una familia un poco más grande que la nuestra (de sólo dos hermanos), aunque en el fondo pensaba que uno de los mayores problemas de la distancia de amistad entre mi hermano y yo era una distinta a la cronológica: no habíamos sido compañeros de juegos desde pequeños (y entonces casi parece un pez que muerde su cola, pues parte de la razon de no ser compañeros pudo haberla tenido la diferencia cronológica precisamente ;)

A man and a woman had a little baby,
Yes, they did.
They had three in the family,
And that's a magic number.


El tema es que, la vida quiso regalarme tres hermosos niños (uno más que a mamá) y quiso que tuvieran, entre ellos la diferencia de siete años y algunos días, salvo en el caso de Abril que por cuestiones de la vida también (bien dijo Pedro Aznar que Sólo Dios Sabe nuestro Destino) la distancia se redujo a menos de siete años entre ella y su hermano mayor.

Y como el tres es un número mágico, no puede si no revelar cosas mágicas y estas son las que ocurren cuando mis tres hijos comparten espacios y tiempos juntos. La diferencia de catorce años entre Zara, nuestra hija mayor, y Abril nuestra hija menor de casi dos años, definitivamente es mucho más que un desafío, es casi un pequeño experimento que arroja luces hermosas sobre los misterios de la vida.

Every triangle has three corners,
Every triangle has three sides,
No more, no less.
You don't have to guess.
When it's three you can see
It's a magic number.


"Todas las hojas son del viento, ya que las mueve hasta la muerte" cantó Luis Alberto Spinetta tiempo atrás en una hermosa canción dedicada a una madre recién inaugurada a la labor de ser madre de un pequeño retoño, y como ya he dicho en otras ocasiones, creo que es absolutamente cierto.

Ver a Zara al cuidado de su pequeña hermana Abril me hace ver en ella curiosas réplicas de actitudes de las que yo fui consciente tener a su edad. Curiosamente allí se reproduce slas ganas de cuidar y custodiar a otros que se creen desvalidos. En mi caso esa época coincidió con la muerte de mi padre y la necesidad de cuidar a mi madre y a mi hermano; hoy día coincide para mi hija en su necesidad de ayudarme en muchas cosas y también con la muerte de mi madre, a quien ella considera entrañable.

Esos deseos de cuidar, a su edad absolutamente plena de adolescencia (plena de carencias? ;) ) se revela en una insistencia por ordenar, mandar y hacer valer su condición de hermana mayor, pero sin las herramientas que, seguro por la experiencia, uno llega a adquirir como madre. En ocasiones le digo que no olvide mi rol de madre y su rol de hija y hermana mayor, pues desperdiciará los pocos años de disfrute de sus hermanos con sus edades tan particulares ocho y dos. Ella tiene un caracter que la distingue y que resulta imprescindible para nuestro equilibrio como familia. Escucha, cuenta, ama la fotografía como su mamá, anima a hacer cosas e impulsar proyectos, es hermosamente creativa, y logra acompañar de un modo que es único y sumamente necesario: con complicidad y camaradería.

3-6-9, 12-15-18, 21-24-27, 30.
3-6-9, 12-15-18, 21-24-27, 30.
Multiply backwards from three times ten:
Three time ten is (30), three times nine is (27),
Three times eight is (24), three times seven is (21),
Three times six is (18), three times five is (15),
Three times four is twelve,
And three times three is nine, and three times two is six,
And three times one is three of course.


Rainer es el curioso, no es que sus hermanas no lo sean, pero es que en él la curiosidad es un don de la vida que se erige como conductor y timón de ella. No ha sido un niño travieso e inquieto (ninguno de nuestros hijos lo ha sido), pero es un hermoso y extraordinario explorador de curiosidades. Antes de su primer año de vida ya manejaba con una extraordinaria facilidad y precisión el pad de mi laptop, y antes de los tres años no había prácticamente ningún riesgo de dejarle solo en el ordenador con algún juego. Además es un niño extraordinariamente dúctil y capaz de seguir instrucciones, aunque esta cualidad lamentablemente a veces se ve opacada por sus ímpetus por hacer las cosas a su modo (nuevamente aquí emerge otra condición presente en sus padres... aunque éstos tratan de mejorarla con el tiempo y el uso ;D). Hoy día es un crío que con sus ocho años conoce cualquier cantidad de videojuegos e incluso va haciendo intentos por construir los suyos propios. Es hermosamente creativo con imagenes digitales a las que busca construir con un estilo propio y único, es generoso, explorador activo, tenaz y constante en sus pequeños empeños (instalar alguna aplicación o paquete en su máquina 100% linux, o revisar foros e historias sobre sus temas de interés: videojuegos, diseño y programación).

Cuando Rainer conoció de los quebrantos y debilidades de su hermana Abril se sintió muy temeroso de acercarse a ella y tocarla. Decía que no tenía celos, pero que le daba mucho miedo hacerle daño al acercarse o tocarla. En los últimos meses, gracias a sus inicios en Karate y a la visión particular de su sensei sobre la necesidad de invoclucrar(se) con la familia en este deporte según el rol que cada cual tiene, ha habido un hermoso y sorprendente derrumbe de sus prevensiones hacia Abril. El acercamiento ha sido tan hermoso que ahora es él quien pide que le permitamos quedarse con ella más allá de sacarla de la cuna o acompañarla cuando ella está triste o cansada. Ha pedido cuidarla como hace su hermana Zara. De algún modo va floreciendo en él la necesidad de complementar pequeños grandes ciclos en su vida.

Los ocho años vienen trayéndole, además, una suerte de desarrollo de su nivel de percepción hacia el malestar de los otros importante, lo cual denota también un desarrollo de su atención emocional y empatía que veníamos echando en falta (en realidad venia echando yo en falta :D). El nivel de conciencia que viene adquiriendo sobre las necesidades de los otros, aunque aún es intermitente (a veces está más despistado que un semáforo dañado), denota un proceso que se viene gestando en su emocionalidad que resulta sencillamente fascinante.

Now take the pattern once more:
Three! . . .3-6-9
Twelve! . . .12-15-18
Twenty-one!. . .21-24-27. . .30
Now multiply from 10 backwards:
Three time ten is (30 - Keep going), three times nine is (27),
Three times eight is (24), three times seven is (21),
Three times six is (18), three times five is (15),
Three times four is twelve,
And three times three is nine, and three times two is six,
And three times one...
What is it?!
Three!
Yeah, That's a magic number.


¿Y qué puedo decir de Abril? recordar ahora como pude tenerla entre las palmas de mi mano pues ese era todo su tamaño al nacer, y recordar cómo fuimos aprendiendo poco a poco cada uno de los movimientos necesarios para su desarrollo... recordarolo ahora que la veo subiendo y bajando escaleras y cargando cosas, intentando hablar, cantando y remedando a placer, es sencillamente una muestra humilde de lo enorme que es el destino y lo curiosa que es la vida. Los visages que hace con su cara: de brava a sonriente, de triste a asustada resulta enternecedor, casi tanto como verla chupar su dedo mientras aprieta en su otra manita un trozo de algodón. Ella es la chica resolvedora, suele salirse de sus entuertos por sus propios medios e insiste cuánto sea necesario para atender su labor diaria fundamental: las rayas. Y rayas sobre papel, paredes y manos. Esos son sus lugares favoritos, como también prefiere rayar en compañía, no sola. Una raya tu, una raya yo pareciera decir. Su caracter es totalmente distinto que el de sus hermanos, pero verla así, a veces al trasluz de ellos me permite ver cuánto de ellos va en ella, y cuánto de nosotros va en todos.

A man and a woman had a little baby.
Yes, they did.
They had three in the family.
That's a magic number.


Y si, definitivamente el tres es un número mágico, que a su vez revela cosas mágicas y encantadoras.

Letra incluida Three is a magic number
El video puedes verlo desde aquí

Bendiciones para el 2010.

jueves, 31 de diciembre de 2009 |


Mamás Blogueras muy Feliz Año Nuevo
en compañía de sus amores y familia.

FELIZ NAVIDAD 2009

miércoles, 23 de diciembre de 2009 |



¡F E L I Z   N A V I D A D!
PAZ, AMOR Y FELICIDAD.

Si Amas a Tú Hijo...

jueves, 22 de octubre de 2009 |

Hoy quiero compartir con ustedes está bella reflexión, que a mí personalmente me dejo pensando mucho, ya que los padres deseamos lo mejor de lo mejor para nuestros hijos pero sobre todas las cosas sean felices, aunque aveces nos equivocamos y volvemos a levantarnos cuantas veces sean necesarias, es hora de mirar un poco más allá de nosotros mismos...






Contéstale, no lo cubras
Ayúdalo, no lo reemplaces
Abrígalo, no lo tapes
Ámalo, no lo idolatres
Acompáñalo, no lo lleves
Muéstarle el peligro, no lo atemorices
Incorpóralo, no lo aisles
Aliéntalo en sus esperanzas, no lo desencantes
No le exijas ser el mejor, pídele que sea bueno
Y dale tu ejemplo
No le prodigues amor, rodéalo de amor
No le enseñes "SER", se tú como quieres que él sea
No le dediques la vida, vivan todos
Recuerda que tu hijo no te escucha, te mira
Y finalmente
Cuando se rompa la caja del canario
no compres otra,


ENSEÑALE A VIVIR SIN ELLA

(desconozco el autor)
Saludos.

Solo por curiosidad.

lunes, 10 de agosto de 2009 |

¡Hola a todas! Hace tiempo que no posteaba por aquí y es que muchas veces surgen las ideas pero no llegó a plasmarlas, quizás como todas por la costumbre y lo usual que es entrar a nuestros sitios y publicar en éstos, esta vez ando por aquí y e querido hablar de lo siguiente:



El Horóscopo del bebé.



En realidad no soy de las que leen su horóscopo todos los días o crea que su vida esta regida por lo que un astrólogo diga día a día, lo que si creo es que los caracteres de cada individuo está marcado o regido por situaciones internas y externas o las lunas o estrellas en fin este universo es tan maravilloso que nos deja saber un poco el carácter de cada persona y en este caso de nuestros futuros bebés.


En mi caso como madre de Leonardo nació bajo el Signo de Virgo 09-09-08 y su horóscopo dice lo siguiente:


Virgo

Elemento: Tierra
Planeta: Mercurio
Metal: Cobre

Los nacidos bajo este signo son perfeccionistas, muy activos, de gran intelecto, aprenden fácil, honrados, algo tímidos, reservados en las conversaciones ya que prefieren observar y escuchar, de carácter suave, cautos y francos. Tienen facilidad para los idiomas y a menudo son buenos escritores.

Sus características cambian con la edad, haciéndose algo rencorosos y demasiado cómodos. Son propensos a descuidar su cuerpo y por lo tanto a ser enfermizos. Por perseguir la perfección Virgo descuida su relación con los demás. Son esclavos de aprender, rendir, competir y triunfar.

Su meta será siempre el progreso y la felicidad compartida. Serios y responsables, siempre están atentos al más mínimo detalle. No les gusta la autoridad, sin embargo, se someten si es necesario para conseguir sus metas, que suelen tener bien impuestas. Son dedicados trabajadores y siempre cumplen con sus obligaciones.

En el amor son grandes compañeros, prudentes, afectuosos, cariñosos, propensos a las cosas prohibidas, sin embargo, son fieles y hogareños. Virgo es compatible con Tauro, Capricornio y Piscis; no es nada afín con Sagitario y Géminis

-Curioso en mi familia no había personas bajo el signo de Virgo y me fascina la idea de que Leonardo sea diferente y asi poder conocerlo-

Les dejó el link de donde lo saque por si gustas probar con el de tu bebé.


¡Que te diviertas!

Un abrazo a todas :o)

Rocío

Un embarazo y Mil palabras

La Regla de Oro de la Crianza

jueves, 18 de junio de 2009 |

Hola!!

Hoy les traigo un excelente articulo que llevo al foro de Criando Creando una chica que se llama Tania, me gusto mucho y quise traerlo, ya que muchas veces nos encontramos con padres de familia que exigen más de la cuenta a sus pequeños hijos, los tratan sin ningún tipo de respeto, los humillan y los maltratan, según ellos es para su propio bien, aún así esos papás exigen consideración... Este es un articulo que nos invita a reflexionar, a mirarnos hacia adentro y empezar a corregir las fallas, a cambiar de actitud y hacernos el propósito de ser mejores personas y mejores padres para nuestros hijos, y empecemos desde ya a tratarlos con Amor con empatía pero sobre todas las cosas con respeto.


El articulo dice:



Foto: www.google.com

La Regla de Oro de la Crianza

Por: Jan Hunt
Traducido por Marcela Araiza

La Regla de Oro a probado su excelencia como guía moral desde la antigüedad. Los pensadores griegos y judíos, Confucio, Jesús y otros maestros de ética, enseñaron esta regla, la cual es llamada "de Oro" para indicar su relevancia como regla fundamental de vida. ¿Qué mejor enseñanza podemos utilizar en nuestro día a día en la crianza? Una variación de la Regla de Oro para los padres sería "Trata a tus hijos como tú quisieras ser tratado si estuvieras en su lugar".

Puede ser esclarecedor aplicar esta "Regla de Oro de la Crianza" a los métodos comunes de disciplina, considerando que los esposos están en "el mismo lugar" que los niños a los que se les aplica la disciplina.

1. Castigos Físicos

La esposa derrama el café accidentalmente en el saco nuevo de su esposo. Él le pega.

¿La esposa será más cuidadosa con las pertenencias del esposo en el futuro? ¿O hará que lo arresten por violencia intrafamiliar?

2. Tiempo fuera

El esposo comienza a discutir con un amigo que está de visita. La esposa le dice "¡No es amable que discutas con tu amigo! ¡No lo permitiré! ¡Vete a sentar en tu cama una media hora!"

¿El esposo se volverá menos discutidor? ¿Lo embarazoso de la situación hará que se corrija? ¿Se sentirá con ganas de pedirle disculpas a su amigo?

3. Consecuencias

La esposa está manejando, olvidó llenar el tanque y se queda sin gasolina. Ella llama a su esposo y le pide que le traiga gasolina. Él se rehúsa, explicando que tiene que aprender de las "consecuencias naturales" para que sea más responsable.

¿La esposa se acordará de llenar el tanque cuando esté casi vacío la próxima vez? ¿O estará demasiado preocupada imaginando el divorcio como para pensar en cosas menos importantes como el mantenimiento del carro?

4. Conteo

La esposa le recuerda al esposo, quien está leyendo el periódico después de cenar, que es su turno de lavar los trastes. El murmura "Mm hmm" y sigue leyendo. La esposa dice firmemente "¡Tienes que lavar los trastes ahora! 10-9-8-7..."

¿El esposo sentirá ganas de cooperar con su esposa? ¿O pensará que se ha casado con una lunática? ¿Y se sentirá poco amado?

Todos estos métodos disciplinarios parecen ridículos cuando los vemos de esta manera. Pero la razón es que nuestra sociedad decidió en algún momento que los niños y los adultos responden a diferentes principios de conducta. Este ha sido un error muy dañino. La verdad es que los niños, como los adultos, sienten más ganas de cooperar cuando se les trata con amabilidad, respeto, entendimiento y dignidad. El único método que tiene sentido en las relaciones humanas, ya sea con un niño o con un adulto – Es el Amor incondicional.

En nuestra sociedad, nos hemos hecho la pregunta equivocada. Hemos preguntado "¿Cuales reglas funcionan con los niños y cuales con los adultos?" La realidad es felizmente más sencilla: Todos los humanos se portan como se les trata. La edad no hace la diferencia.

Los padres que quieren ayudar a sus niños a crecer como adultos amorosos y responsables, no pueden hacer otra cosa mejor que recordar la Regla de Oro: "Trata a tus hijos como tú quisieras ser tratado si estuvieras en su lugar." Es simple, sencillo y efectivo. Y no necesitamos estar buscando a qué edades aplica esta regla. Es lo mismo para todos.


Sitio Oficial: Aquí